Si existe un cuadro de bicicleta que demuestre que la forma y la función pueden coexistir, es el Kathmandu. Las soldaduras extralisas crean uniones entre los tubos de aluminio de alto rendimiento tan perfectas que los tubo se funden con total naturalidad unos en los otros y el cableado colocado internamente también aporta su granito a la estética impoluta de la bici. Pero no es solo una cuestión de apariencia. Nuestro robusto portabultos integrado IC 3.0 funciona a la perfección con el guardabarros ACID, que también incorpora una luz trasera que acompaña a la luz delantera y al guardabarros incluidos. La patilla de cambio UDH es resistente y prepara la bici para futuras actualizaciones, mientras que la pata de cabra flat-mount se encarga de que nunca tengas problemas para encontrar un lugar donde aparcar. Hemos instalado incluso puntos de anclaje adicionales en el cuadro, para que sea más fácil añadir bolsas, accesorios y botellas de agua. Porque nunca se sabe lo que te puede hacer falta…